POR DANIELA COMAS DE ORTÍZ

Maisie Ward afirma en la introducción a una colección  de cuentos, poemas , ensayos y dibujos de Chesterton que lleva por título “The Coloured Lands”: 

El elemento fantástico es, para muchos escritores, ante todo un escape de la realidad. Gilbert Chesterton, absolutamente desde el principio, lo sintió más bien como una extensión de la realidad.

Es evidente que esta afirmación de la gran amiga y biógrafa de Chesterton debe ponernos en alerta acerca del modo en el que nos introducimos en este mundo de fantasía. No se trata entonces de una huida de la realidad, sino más bien de una percepción más profunda del ser de las cosas. Desde niño Gilbert percibía las maravillas de todo lo que lo rodeaba y esta actitud no sólo lo acompañó a lo largo de toda su vida, sino que creció incesantemente.

Como él mismo lo atestigua en “Enormes Minucias”:

Porque la perplejidad de la vida emana de haber en ella demasiadas cosas interesantes para que podamos interesarnos debidamente en ninguna de ellas.

El deseo de abrevar en la inagotable fuente del mundo real que oculta misterios y bellezas ilimitadas llevó a Chesterton a desarrollar la siguiente filosofía de vida:

Si Cenicienta pregunta: “¿Por qué he de dejar el baile a las doce?, su madrina puede contestarle: ¿Y por qué has de estar en el baile hasta las doce?… Por esta razón- que podemos llamar la filosofía del Hada Madrina- nunca pueda yo compartir con la juventud de mi tiempo el sentimiento general de rebeldía” (Ortodoxia)

O la misma idea expresada a modo de Queja: Dame algún tiempo;

                                                                          si abres tantas puertas

                                                                          y me haces tantos dones, Señor,

                                                                          no lo tendré para apreciarlos todos.

Y en este mundo de hadas y dragones el héroe debe distinguir el bien y el mal , y luego tomar partido en esta lucha ancestral. Todos los protagonistas de sus novelas hacen gala de este heroísmo, y al mismo tiempo, representan al mismo Chesterton en su carácter de defensor de la Verdad. Es en “Ortodoxia”* donde lo declara de manera cabal:

Frases de Gilbert Chesterton - KD Frases

Yo soy un hombre que armado de todo su valor, descubrió un día lo que ya estaba descubierto hacía siglos…Este libro canta mis elefantinas aventuras en la prosecución de lo obvio.

En su obra “Herejes” haciendo gala de su inteligencia privilegiada y al mismo tiempo de su gran sentido común muestra el remedio a los males del pensamiento moderno:

a fin de que la vida sea para nosotros novelesca o romántica, debe estar dispuesta para nosotros sin nuestra autorización. Si queremos que la vida sea un sistema, puede constituir un suplicio…Un hombre ejerce control sobre muchas cosas de su vida: ejerce control sobre tantas cosas, que puede ser héroe de la novela. Pero si ejerciera control sobre todas las cosas tendría tanta cantidad de héroe que no habría posibilidad de novela.

En el pensamiento chestertoniano existe una especie de identificación entre vida y fantasía. Las realidades más triviales de este mundo ocultan misterios asombrosos y aventuras inesperadas para el ojo humilde y atento. La lectura de sus obras nos abre ventanas a la realidad circundante y despierta en nuestra mente el sentido de lo maravilloso:

Un espejo es algo místico; pero no es tan maravilloso como una ventana…Ojalá él hubiera vivido menos entre espejos que repitieran su estado de ánimo, y más entre ventanas, que penetrasen dentro de su estado de ánimo. Porque la creación consiste precisamente en relacionar el propio estado de ánimo con otras realidades.

Chesterton especifica, en esta crítica a Yeats, el tipo de relación que debe establecer la mente humana (en este caso hablando de la creación artística) con la realidad. Por un principio de sanidad y claridad mental el hombre no debe encerrarse en un estado de ánimo particular sino que, por el contrario, debe abrirse a otras realidades para conservar la cordura…

La sagrada tozudez de las cosas, su misterio y sus límites sugestivos, su forma especial y su carácter, son los que crean toda la economía y el pensamiento del arte. La aventura no consiste en ese encantamiento capaz de transformarlo todo. Consiste más bien en la respuesta a un desafío, un duelo en el que apenas nos queda la elección de las armas.

Nuevamente  nuestro autor se ubica en el papel de un duelista particular, el cual acepta el desafío y se prepara para enfrentar la aventura. Es entonces la realidad la que presenta batalla y tiene sus reglas propias para el enfrentamiento. Y aunque se trate de un duelo desigual, Gilbert presentará batalla con las mejores armas de su espíritu caballeresco y enfrentará dragones para rescatar princesas de cabellos dorados. De la misma manera que aceptó el desafío de presentar su propia filosofía y escribió a los 34 años la obra que lo ubicó entre los mejores pensadores de la época: Ortodoxia.

Este libro es la respuesta a un desafío que se me ha hecho. Válgale esto por única excusa, ya que hasta un tiro fallido se ennoblece si se dispara en duelo[…] “Empezaré a preocuparme por definir mi propia filosofía -dijo el señor Street- cuando Chesterton nos haya dado la suya”. Lo cual no dejó de ser una incitación temeraria, tratándose de persona que, como yo, está siempre más que dispuesta a escribir un libro a la menor provocación.

Finalmente, dejemos unos versos de su “Balada del grotesco” en los que manifiesta su visión de esta “tierra de colores” en la que hemos sido traídos a la existencia:

Estoy orgulloso del mundo mientras ando,

¡Qué colinas pudo levantar la omnipotencia!

Considero el arco azul del cielo

Una notable hazaña cumplida;

-Pero pensemos en el Cosmos- consideremos

el universo -sistema y esfera-

Debo decir con el corazón en la mano, 

la forma es decididamente rara.

POR DANIELA COMAS DE ORTÍZ

*Daniela Comas de Ortíz dará una conferencia virtual el día 15 de octubre de 2021. La misma está titulada como “La ética del país de los elfos: una aproximación al Capítulo IV de «Ortodoxia» de G. K. Chesterton”, en la que hablará justamente de la visión de Chesterton sobre la fantasía.

Pueden obtener más información a través del siguiente link:

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